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La entrada Juan Cruz Ramallo cría Pura Sangre y espera con ansias la apertura de los hipódromos: “Hay un nivel redistributivo muy grande detrás las carreras” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Juan Cruz Ramallo está en la base de esa pirámide. Cría caballos pura sangre en su haras El Doguito, ubicado en la localidad bonaerense de Las Flores. En diálogo con Bichos de Campo resaltó que “la actividad de haras, cría y deporte genera una mano de obra impresionante”,
Para Ramallo, “la cuarentena fue un palazo terrible para la actividad, aunque la parte productiva y de entrenamiento de los haras pudieron seguir manteniéndose, porque son animales y deben continuar con actividades como el vareo diario para evitar cólicos. Pero se necesita cierta recuperación económica también”.
-¿Y de dónde vienen los ingresos?
-La parte de premios en hipódromos derrama, no sólo a una persona (el dueño del caballo) sino al resto de la gente que depende de la actividad. Hay un nivel redistributivo muy grande en las carreras, y eso se complicó- explicó Ramallo.
Mirá la entrevista completa a Juan Cruz Ramallo:
La mayor producción de caballos pura sangre de carreras se realiza, con cerca del 70% de los ejemplares, en la provincia de Buenos Aires, con San Antonio de Areco y Capitán Sarmiento como principales lugares de referencia. Pero también hay haras en el sur de Santa Fe, sur de Córdoba, sur de Entre Ríos, La Pampa y San Luis. A nivel nacional son un total de 425 haras, donde nacen aproximadamente 6 mil crías por año.
“Somos el quinto productor de caballos a nivel mundial, y en esas zonas de producción las condiciones de clima y suelo ayudan a desarrollar las capacidades deportivas de los caballos”, manifestó Ramallo.
Esta pasión por criar caballos es, según Ramallo, “una mezcla de hobby, estilo de vida, amistad y muchas veces es una pasión heredada de algún familiar. En mi caso, yo quiero mucho esta actividad por mi abuelo. Hay mucho de tradición a través de esto”. En otro tramo de la charla confirmó que la mayoría de los que se vuelcan a producir caballos de carrera “lo hacen más por amor y pasión que por rédito económico”.
-¿Y cuándo te paga esa pasión volviéndose un negocio?
-Cuando te quedás con el caballo y corrés con el en los hipódromos. Te pongo un ejemplo burdo: si querés hacer un establecimiento de cría, agarrás un campo pelado y tenés que poner los postes, alambrados, pasturas, veterinarios, albañiles para hacer boxes, corrales. Es decir, es terrible lo que tenés que invertir para hacerlo bien. Hacer un caballo de carrera es hacer un deportista, para lo cual se necesita mucho conocimiento, pasión y dinero para arrancar. Luego comprás la yegua, tenés que preñarla. Son 11 meses de gestación. Luego de que para, si pare bien, tenés dos años para desarrollar el caballo y llegar a un ring de ventas, más la doma y el entrenamiento. Es decir que, son tres a cuatro años de mucho riesgo y laburo. Si te ponés a pensar, todo este recorrido de la cría hasta llegada a la pista dura lo mismo que un Gobierno.
-¿Y qué fue lo mejor que te pasó en esta actividad?
-Lo mejor que me pasó es haber tenido una conexión especial con mi abuelo, pero además de eso me transmitió algo especial con la actividad relacionada al caballo, y es que realmente ahí te juntás con todo el mundo, desde el peón al petisero. Es una unión muy grande la que generás porque al caballo tenés que darle mucha paciencia. Acá no es soplar y hacer botella; es un laburo muy artesanal, son animales vivos, con lo cual tenés que descifrar su forma de ser.
Ramallo se enorgullece de haber logrado un campeón hace dos años que se llama Nicholas, y que ganó premios como el Joaquín S. de Anchorena, el San Isidro o el Miguel A. Martínez de Hoz.
“También tengo otro caballo que aunque no es campeón, que corrió cinco años y ganó doce carreras, y sigue entrenando de hecho. Y esto también me permitió juntarme con seis amigos con los que corrimos toda carrera que anda dando vueltas, y todavía seguimos en actividad. Terminamos armando una gran familia”, describió.
Ver: José Ignacio de Mendiguren, de Cuarto de Milla: “Ninguno gana dinero criando caballos”
-¿Y en esto, cuánto hay de genética y cuánto de lo que pone uno?
-Bueno, yo justamente me especialicé en la parte de genética, y no se trata de cuánto hay de uno u otro. La genética es una parte, que puede ser el 25% de lo que es el caballo. Sin dudas que una buena unión genética es lo que hace que luego el caballo tenga una chance de ser un buen caballo, y con esto digo que no siempre lo mejor con lo mejor da lo mejor en un caballo de carrera. Cada caballo de carrera tiene un nombre único e irrepetible, tiene su ADN y tiene su registro genealógico desde 1720. Yo puedo ver su árbol genealógico y estudiar sus diferentes combinaciones.

-Son 300 años de historia, y cada caballo tiene una vida útil de 10 a 15 años.
-Sin dudas, y es tremendo lo que es la base y capacidad de conocimiento que hay gracias a la genética. Luego el sangre pura de carrera tiene algo especial, y es que el contacto entre el padrillo y la yegua es físico, es decir que no hay inseminación artificial ni clonación. Cada cría se registra como a una persona, con su ADN, para dar fe de que tanto el padre como la madre son tales animales. Así arranca la combinación genética que puede ser por físico, por pedigree, por campaña o por capacidad económica. Y luego está la adaptación del gen al medio, es decir, los caballos deben adaptarse al clima y región. La genética es el origen, todo el resto es alimentación y crianza.
-¿Y ahora en cuarentena, cómo se sabe cuánto valdrá el caballo al año siguiente?
-El caballo se vende siempre antes de su doma. El caballo es un potrillo cuando lo vendés, y se vende por el potencial. No tiene un valor estricto de mercado como la vaca. Puede ser 10 o 1000.
-Ese sería el trabajo del haras. Yo me refiero a las ventas luego de las carreras
-Ahí la referencia de venta es en función de los premios. Si los premios están más altos, obviamente los caballos valdrán más. Ahora, al no correr en cuarentena, se para toda la rueda; y se genera como un cuello de botella porque no reponés, y entonces queda atrás la generación siguiente. Y esto pasa con otras razas como el criollo o el de polo.
-Pero tuviste que mantener la estructura de costos al mismo tiempo…
-Obvio, La estructura y el costo se mantienen igual. La parte comercial es algo que hablamos con el Gobierno, porque, es tan apasionada la actividad del turf, que algo funcionó. Pero sí falta la parte deportiva para recuperar parte de los ingresos. Pensemos que, sólo en el sector de los pura sangre de carrera, hablamos de 80 mil puestos de trabajo. La industria interna de los hipódromos es muy grande. Por eso esperamos que pronto pueda volver esa actividad.
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]]>La entrada Investigación: Mientras arremete contra la hípica, Vidal concede subsidios para celebrar el Día del Gaucho se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Debe ser muy habitual que el gobierno provincial conceda este tipo de subsidios a las entidades intermedias. Pero el desembolso de estos 70 mil dólares (el pago se decidió en mayo cuando la divisa estadounidense cotizaba todavía a 25 pesos) tiene una enorme carga simbólica debido a que se produce en momentos en que la gestión de Cambiemos está arremetiendo a fondo en la Legislatura para apropiarse de unos 1.000 millones de pesos anuales que conforman el Fondo de Reparación del Turf, lo que ha puesto en pie de guerra a buena parte de la comunidad hípica de la provincia.
¡Jineteadas sí, Hipódromos no!
En febrero pasado, Vidal anunció personalmente que iba a eliminar “los subsidios a los hipodromos” y luego envió un proyecto de ley que ya logró media sanción en el Senado. De esta forma, la provincia se apropiará para gastos generales de un porcentaje de la recaudación obtenida de las máquinas tragamonedas de los bingos y casinos, que desde hace 15 años -por otra ley provincial- se destina a subsidiar la actividad hípica y derrama sobre la cría de caballos pura sangre de carrera (SPC), una actividad productiva que genera varios miles de puestos de trabajo en territorio bonaerense.
Este debate se da en medio de protestas de los trabajadores de los hipódromos provinciales y la actividad del turf, que chocan contra la inflexibilidad de Vidal. La gobernadora, en efecto, se ha mostrado hasta aquí impermeable para buscar alternativas y diseñar una política de consenso con esta importante actividad hípica.
Pero al mismo tiempo, ahora se sabe que concedió este subsidio a una entidad claramente vinculada también a la hípica: la Asociación Criolla Argentina. Los montos en juego son infinitamente menores. Lo importante es el gesto.
¡Gauchos sí, jockey no!

El decreto que otorga el subsidio de 1.800.000 pesos para financiar el Día Nacional del Gaucho fue firmado por Vidal, su jefe de gabinete Federico Salvai y sus ministros de Gobierno, Joaquín de la Torre, y de Economía, Hernán Lacunza. Argumenta que “la aludida celebración se realiza hace más de 20 años en diversas localidades de la provincia de Buenos Aires, y posee diversos espectáculos que se montan alrededor de la figura del gaucho, contando con la participación de importantes artistas, el despliegue de actividades evocativas de los trabajos rurales, destrezas y entretenimiento con caballos y bailarines, y exposiciones de artesanos de las distintas artes y oficios, razón por la cual convoca a más de 60 mil personas”.
Ver: El director de Equinos esquiva la crisis del turf mientras hace “gauchadas” para sus amigos
Hay otro detalle, que surgió de una investigación presentada en las últimas horas por Bichos de Campo: con el mismo objetivo de organizar estos festejos gauchescos, la Asociación Criolla Argentina ha recibido en los últimos años otros importantes subsidios desde el Gobierno Nacional, más precisamente gestionados desde la Dirección de Equinos del Ministerio de Agroindustria.
Estos subsidios son, al menos:

El agravante, en el caso del subsidio nacional, es que el mismo fue tramitado por el actual director de Equinos, Patricio Digilio, quien ingresó al Ministerio en 2009 y permanece desde entonces en ese cargo. Digliio, a su vez, ha sido presidente de la Asociación Criolla Argentina hasta septiembre de 2017 y actualmente sigue integrando su comisión directiva.
Está ubicado de los dos lados del mostrador. Y eso está mal, por más gaucho que sea.
Según fuentes consultadas en el Ministerio de Agroindustria, el año pasado el director de Equinos intentó abrir un expediente similar a los de años anteriores a fin de tramitar los subsidios para el correspondiente Día Nacional de Gaucho, pero esta vez su demanda fue rechazada “por falta de recursos presupuestarios”. Esta escasez de dinero explica quizás por que ahora la Asociación Criolla recurrió, con mucha mejor suerte, al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
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]]>Ver: Investigación: El llamativo silencio de “la autoridad de aplicación” de la política hípica
Digilio es la “autoridad de aplicación” de la política hípica en la Argentina, un país que figura entre las principales potencias globales en lo que se refiere a la cría de caballos y hasta en su exportación. Según dice en su muro en Linkedin asumió ese cargo en marzo de 2009, bajo el gobierno kirchnerista. Lleva 9 años y cinco meses de gestión y nunca se ha movido de esa silla. Es un caso raro de supervivencia política, que confirma que a veces los cambios que se pregonan en tiempos de campaña electoral finalmente nunca suceden.

Digilio sobrevivió como funcionario del gobierno de Cambiemos a pesar de haber participado, el 5 de octubre de 2015, de aquella foto que muchos consideran fatídica. En el teatro Argentino de La Plata, el ex ministro y ex candidato a gobernador bonaerense, Aníbal Fernández, presentaba el que hubiera sido su gabinete productivo si ganaba las elecciones que luego perdió frente a Vidal. El director nacional de Equinos subió al escenario como parte de un grupo encabezado por el secretario de Agricultura de aquel momento, Gabriel Delgado, quien sonaba para el Banco Provincia.
No es grave eso, para nada grave, porque para ser funcionario del Estado no se necesita sintonizar con tal o cual idea política.
Digilio permaneció como director de Equinos del gobierno de Cambiemos durante la gestión de dos ministros, Ricardo Buryaile hasta octubre de 2017 y Luis Miguel Etchevehere desde aquel momento. Permanece todavía allí, en ese importante cargo, a pesar de algunas incompatibilidades que son fácilmente comprobables.
La primera de ellas es que Digilio ocupó durante largos años un doble puesto de trabajo dentro del Estado Nacional, ya que a su lugar de funcionario del Ministerio de Agroindustria sumaba un empleo en Lotería Nacional Sociedad del Estado. Allí ingresó por decreto 1.684 del 21 de noviembre de 2006, que designa una lista de personas en planta transitoria, entre ellos a este veterinario. Y hay registros públicos que lo vinculan a ese organismo por lo menos hasta abril pasado. Salvo que haya renunciado a alguna de las remuneraciones, se acumulan ocho años de doble salario.
No parece tan grave eso porque todos necesitamos trabajar, a veces en más de un lugar, para redondear un ingreso que nos permita vivir con decoro. Pero desde hace mucho tiempo está prohibido hacerlo en dos reparticiones del Estado al mismo tiempo.
Digilio se mantuvo ininmutable en su puesto pero cometiendo otra visible irregularidad: a pesar de ser el responsable de la política hípica nacional integraba además la conducción de una institución civil que podía llegar a verse beneficiada con algunas de las medidas que él mismo tomaba como funcionario: la Asociación Criolla Argentina. Debería haber renunciado a ella, como hizo Etchevehere con la Sociedad Rural.
Con la misión declarada de “defender al ser nacional” y “difundir el arquetipo argentino, el gaucho”, muchas de las cosas que hace esta ONG –como los cursos de herrado, para empezar- están vinculados con el caballo. Los gauchos lo están.
Digilio llegó a ser presidente de la Asociación Criolla Argentina en el periodo en el que Aníbal perdía las elecciones y Vidal comenzaba a navegar por las difíciles aguas del gobierno: en el bienio 2015/17. Luego, en septiembre del año pasado, dejó ese puesto a manos del actual titular de la entidad, Alberto Spinelli. De todos modos, el funcionario de Agroindustria continúa siendo todavía en la actualidad el tercer vocal en la comisión directiva. Y participa de sus actividades. Por ejemplo, de los actos del último 20 de junio, por el día de la bandera.
Aunque tampoco eso parecería demasiado grave…
La Ley 24.303 establece que todos los 6 de diciembre, que es el día que en 1872 se publicó el Martín Fierro, se celebre el “Día Nacional del Gaucho”. Una de las principales tareas que realiza la Asociación Criolla Argentina en los últimos años ha sido la organización, justamente por ese momento del año, una conmemoración como la que el Gaucho se merece. Hubo entonces festejos en Chivilcoy y los hubo en Azul. Los hubo con jineteadas, con payadores y con recitales.
Digilio, como director de Equinos de la Nación, pero también como integrante de la Asociación Criolla, fue quien dio inicio a por lo menos dos expedientes destinados a otorgar subsidios oficiales para apuntalar la organización de estas fiestas. Entre 2014 y 2015 se aportó una suma total de 2 millones de pesos de parte del Ministerio de Agroindustria, que se canalizó hacia la Asociación Criolla a través de la Fundación Unión, vinculada al gremio de estatales UPCN, que luego figuraba como sponsor de la Feria.
Los expedientes respectivos son:
Esto sí que parece realmente grave. Más allá de que el dinero haya sido destinado efectivamente a la organización de los festejos gauchescos, Digilio por lo menos incurrió en un claro caso de conflicto de intereses y violó una gran cantidad de artículos de la Ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública.
Digilio conoce bien el trasfondo de la pelea actual respecto de los recursos estatales para la actividad hípica, pues trabajó tanto en Lotería Nacional, rodeado de tragamonedas, como en la Dirección de Equinos, rodeado de caballos y pistas de carreras. Es la máxima autoridad nacional para las diversas actividades hípicas, y sin embargo guarda un absoluto silencio sobre la crisis que atraviesa al turf y que podría condicionar la cría de ese tipo de caballos en el futuro.
La hípica es el área de su competencia, pero Digilio no dice nada, no se pronuncia. Su gestión en Agroindustria parece estar más bien enfocada en hacer gauchadas para los amigos.
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]]>Quejándose de la implacable ofensiva de María Eugenia Vidal contra el supuesto “subsidio al hipódromo”, un proyecto que de aprobarse en el Congreso bonaerenses le permitirá a la Provincia apropiarse de un fondo de 1.000 millones de pesos anuales que actualmente van desde los tragamonedas hacia los criadores de cabellos de carrera, un amante del turf me preguntó: “¿Y qué opina la autoridad de aplicación de la política hípica? ¿Por qué nadie del gobierno nacional le hace frente a Vidal?”
La “autoridad de aplicación”… ¿Qué vendría a ser eso? Aunque degradada a sencilla Dirección de Equinos, la “autoridad de aplicación” de una política nacional para quienes se dedican a criar caballos es la vieja Dirección Nacional de Actividades Hípicas, que depende de la actual Subsecretaría de Ganadería, a cargo de Rodrigo Troncoso. Es que los caballos, como las ovejas o las vacas, son seres vivos de cuatro patas, que comen, crecen y se reproducen.
Todo ese área de la política ganadera está subordinada, a la vez, del actual ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere. Y esto está más que claro porque a poco que asumió el cargo público, el ex presidente de la Sociedad Rural fue invitado a participar de la ceremonia de la entrega del gran premio Carlos Pellegrini´en el Hipódromo de San Isidro, que sería luego uno de los más afectados por la medida que ahora impulsa el Ejecutivo bonaerense. Sucedió el 16 de diciembre de 2017.
Vidal lanzó su ofensiva para eliminar el Fondo de Reparación de la Actividad Hípica -creado a principios de la década del 2000-, unos pocos meses después de ese gran premio, el 14 de febrero de 2018. “Con ese dinero que dimos en 2017 podríamos haber puesto en valor 30 guardias de hospitales públicos, comprado 650 ambulancias, construir 1.000 viviendas o hacer mas de 120 kilómetros de ruta”, dijo la gobernadora, dejando más que claro que su objetivo era derivar esos 1.000 millones de pesos que hoy van a los premios de las carreras (y desde allí se distribuyen a lo largo de la cadena de producción de caballos) hacia las arcas generales de la Provincia. En ese momento, nadie desde la “autoridad de aplicación” de la política hípica abrió la boca.
Ver: Golpe de Vidal a la actividad hípica: plantea quitarle todos los subsidios
En la Dirección de Equinos y la Subsecretaría de Ganadería siempre se mantuvieron al margen de la discusión sobre la iniciativa de Vidal que, según dicen los representantes del turf, pondría en peligro de supervivencia a toda una actividad troncal en ese sector productivo, la cría de caballos pura sangre de carrera (los SPC). Se trata, y en esto hay consenso, de una actividad en la que la Argentina es líder mundial, y que tiene una fuerte presencia en la Provincia de Buenos Aires, donde unos 80.000 puestos de trabajo dependerían de los haras, los studs, los hipódromos y las pocas apuestas que todavía se hacen hacia los salieri de Leguisamo.
Ver: ¿De qué hablamos cuando hablamos de la industria de los caballos de carrera?
¿Tanta gente depende de los hipódromos? ¿No será una exageración de quienes pretenden conservar sus privilegios? Imposible saberlo si la “autoridad de aplicación” no sale a aclarar los tantos, como correspondería frente a este intenso debate. Pero no es la primera vez que los argentinos discutimos sobre algo sin saber de qué se trata.
Por lo pronto, el comunicado oficial que anunciaba la única visita de Etchevehere a San Isidro decía sobre la cría de SPC que “se estima que genera en forma directa 45.000 puestos de trabajo y otros 90.000 en forma indirecta, que constituyen grupos familiares de, aproximadamente, unas 400.000 personas que viven hoy de la industria del caballo”. Fuente oficial, la pucha.
Pese a tanta importancia no hubo nadie, pero nadie, desde el Ministerio de Agroindustria, que dijera alguna cosa sobre el posible impacto que tendría sobre la actividad productiva una ley provincial que al parecer es decididamente antiproductiva.
El 15 de abril pasado, cuando la gente de la hípica comenzó a salir de la modorra y a mostrar los dientes frente al proyecto que Vidal ya había enviado a la Legislatura, hubo una chance clarísima para que la “autoridad de aplicación” diera a conocer su opinión sobre la conveniencia o no de eliminar el Fondo de Reparación del Turf.
Ese día el ministro Etchevehere participó en Pilar de la exposición de la Expo Industria del Polo. “Debemos potenciar a esta industria que genera más de 30.000 empleos de manera directa y 100,000 indirecta”, subrayó en ese momento. Otras vez números dispares, pero siempre importantes.
Dos conclusiones. La primera es que hay que llamar de modo urgente a un censo sobre la mano de obra que ocupan las actividades hípicas. La segunda cosa que quedaba claro es que, ni siquiera a pesar de la mano de obra que ocupa, la “autoridad de aplicación” se animaría a desafiar a la gobernadora Vidal, niña mimada y eventual candidata a presidente por el macrismo. Una derrota de la política de Estado a manos de la política partidaria.
Ver: Estrategia oficial: El polo sí, pero los caballos de carrera más o menos…
Una nueva chance para impulsar un sano debate sobre si la cría de caballos debe seguir recibiendo parte del dinero de los tragamonedas provinciales sucedió el pasado 1 de mayo, cuando se desarrolló por primera vez en Palermo el “Día del Caballo Argentino”. La jornada había sido lanzada tiempo antes, el 22 de marzo de 2018, y fue presentada como parte de una “Política Hípica Nacional”. Pero la “autoridad de aplicación” ni siquiera formó parte de los auspicios. Y el ministro de Agroindustria cedió la voz cantante en materia de política hípica a su par de Deportes, el simpático”Colorado” Mac Allister.
“La actividad hípica en la Argentina es un 70% de caballos de carrera, un 20% de polo y el restante 10% de todo el resto de las actividades”, me dice muy seguro un añoso recorredor del paño de césped verde de los hipódromos. Punto más o punto menos, a esta altura es inadminisible que en el Ministerio de Agroindustria no hayan publicado ni siquiera un análisis del impacto que podría tener sobre un sector productivo real la decisión de la Provincia de Buenos Aires de restarle financiamiento a la actividad, cualquiera sea el origen de los fondos.
Tengan o no razón en sus quejas los cultores de las carreras de caballos, lastima la inteligencia el silencio de la “autoridad de aplicación”. Para avalar o para rechazar los argumentos de los criadores de pura sangre deberían expedirse las autoridades. Porque no puede suceder que una administración provincial avasalle y no pueda la Nación ni siquiera propiciar un debate más integrador y productivo.
Todo había sido diferentes hasta pocos meses antes de la ofensiva de Vidal. El 19 de septiembre de 2017, cuando todavía pintaba tranquilo el panorama, Agroindustria sacaba pecho y creaba nada menos que “la Mesa de Equinos Sangre Pura de Carrera”. Ese día hubo una primera reunión presidida por Troncoso, el subsecretario de Ganadería. La idea de esa mesa era, según dijo el funcionario, “generar un mecanismo de diálogo sustentable en el tiempo para que haya una continuidad de trabajo”.
Pero la mesa de la competitividad de los caballos de carrera nunca volvió a reunirse.
El 21 de febrero de 2018, pocos días después del anuncio de Vidal sobre la “eliminación de los subsidios a los hipódromos”, y ya con Etchevehere al mando del ministerio, volvió a reunirse la Mesa Equina, pero esta vez con todas las diferentes asociaciones vinculadas a la hípica. La agenda recorrió los temas calientes, pero no hubo definiciones. Recuerda el comunicado oficial que se habló “de la necesidad de contar con un órgano a nivel nacional que regule las actividades hípicas en todo el país (es decir, con una “autoridad de aplicación” en serio) y ver cómo se articula con las Loterías Provinciales para aquellas actividades que tienen relación con las apuestas y regularización del juego”, en clara alusión a la Lotería de la Provincia, el organismo encargado de administrar las máquinas tragamonedas y el Fondo de Reparación para el Truf.
Más allá de esa aproximación al debate que ahora nos ocupa, después de esa segunda reunión tampoco hubo pronunciamiento oficial. La “autoridad de aplicación” siguió muda respecto de si la ofensiva de Vidal podría ser dañina o no para un sector productivo de fuste como la cría de SPC. ¿Cerrarán los haras y los hipódromos, como dicen los del sector? ¿Habrá una furiosa concentración de criadores de caballos pura sangre? ¿Será una actividad reservada solamente para los que desean blanquear dinero de actividades ilícitas o de la política?
Todas esas son preguntas que no podemos responder, porque simplemente los gobiernos han decidido no hablar de ello. Y mientras la ley enviada por Vidal logró media sanción en el Senado bonaerense, la “autoridad de aplicación” nacional brilla por su ausencia.
Ver: Logró media sanción el proyecto de Vidal que desfinancia al turf
¿Será posible que un país o su principal provincia dicten leyes sin que los funcionarios técnicos del área den a conocer sus pareceres? ¿Será posible que se pongan en peligro unos cuantos miles de puestos de trabajo sin antes dar el debate necesario?
Frente a ese posibilidad, Bichos de Campo volvió a preguntar a los funcionarios de Agroindustria sobre esta extraña situación. La respuesta que brindó la “autoridad de aplicación” fue la que me convenció de comenzar a publicar esta breve serie de notas: “Se trata de una atribución de la provincia de Buenos Aires. Desde Agroindustria, mientras tanto, seguimos trabajando para mejorar la competitividad del turf”.
Nada, solo eso. ¡Largaron!
Al final parece que la competitividad pasaba por guardar silencio.
La entrada Investigación: El llamativo silencio de “la autoridad de aplicación” de la política hípica se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Juan Carlos Bagó: “Si necesitan fondos, más sencillo hubiera sido aumentar el canon a las tragamonedas” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Bagó habló con Bichos de Campo luego de que esta semana lograra media sanción en el Senado bonaerense, el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo bonaerense. Y se quejó de la justificación que utilizaron los legisladores de Cambiemos para que pase a manos del estado provincial el fondo que hoy se integra con parte de los recursos que se recaudan de los Bingos y van a parar a la hípica, como compensación por el daño que a principios del milenio le provocó la irrupción de las máquinas tragamonedas en el mercado del juego.
“No se puede comparar a los hipódromos con la gente que alienta el juego de azar. No puede ser que un senador diga que prefiere darle una manta a un chico que a un caballo. Es una cosa que no tiene nada que ver con lo que estamos discutiendo”, se quejó Bagó.
Escuchá la entrevista completa al empresario:
Bagó, que además de ser un reconocido empresario farmacéutico, es el dueño del Haras Firmamento, uno de los más reconocidos en el mundo de los pura sangre de carrera, explicó: “He hecho cosas en mi vida a fuerza de pulmón y pasión, y los caballos de carrera transformaron mi vida. Desgraciadamente nadie conoce o profundiza lo que es el medio hípico. Por eso estoy involucrado y las cosas las defiendo hasta el final”.
Ver: Logró media sanción el proyecto de Vidal que desfinancia al turf
“Estamos hablando de un fondo de reparación. Cuando vos tenes que reparar algo, es porque se ha hecho un daño. La inclusión del juego de azar (con la irrupción de los slots, que comenzó por el hipódromo de Palermo y luego abarcó diferentes bingos de la provincia) nos ha quitado a nosotros una población muy importante que era aficionada al caballo de carrera. El daño original es la inclusión de las máquinas tragamonedas en los hipódromos, que ha llevado a la gente a la ludopatía, la cual representa el 84% entre los que juegan, pero en la hípica es del 1%”, contextualizó el empresario.
Y en ese punto enfatizó que lo que está bajo discusión “no es un subsidio. El fondo viene de la recaudación de los bingos a la hípica, no pasa por la gobernación. La gobernación es un mero tránsito”.
Bichos de Campo preguntó entonces cuál sería la razón de tan fuerte ofensiva oficial para desmantelar ese fondo en los próximos años. “No se cuál es la motivación, pero acá se está destruyendo una actividad que es básica. Porque hoy toda la gente que trabaja en la hípica, los peones fundamentalmente, son personas que viven apasionadas por el caballo”, respondió Bagó.
“Si ese fondo se cayera, la actividad hípica también caerá. Consideremos que emplea a unas 84.000 personas e involucra a 300.000 personas”, declaró además.
Ver: ¿De qué hablamos cuando hablamos de la industria de los caballos de carrera?
El fondo de la polémica, según Bagó, se utiliza más que nada en los premios de las carreras. “Ellos son el motor que hacen funcionar a la industria. Si vos tenés buenos premios, tendrás buenos caballos, compradores y exportación, lo que se traduce en criadores, hipódromos, jinetes, herreros y veterinarios, todos componentes de esta gran industria”, aseveró.
El debate se produce actualmente en la Legislatura bonaerense porque tras años de gestiones, fue otra ley la que que dispuso la creación de este fondo como manera de hacer frente a la crisis que atravesaba la actividad hípica en 2004. La llamada ley de Turf 13.253 dispone, entre otras cosas, que una fracción de la recaudación de los bingos y de las maquinas tragamonedas sostengan esta actividad.
La entrada Juan Carlos Bagó: “Si necesitan fondos, más sencillo hubiera sido aumentar el canon a las tragamonedas” se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>La entrada Logró media sanción el proyecto de Vidal que desfinancia al turf se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>En la sesión, según relató el diario digital La Tecla, el oficialismo se defendió de las críticas que surgieron de ese sector que mezcla lo luidico con los agropecuario, y que perdería cerca de 1.000 millones de pesos de recaudación anual, que no provienen de las arcas provinciales sino que son parte de la recaudación que se origina en las máquinas tragamonedas instaladas en los bingos bonaerenses.
Ver: ¿De qué hablamos cuando hablamos de la industria de los caballos de carrera?
El origen del Fondo de Reparación a los hipódromos viene de principios de siglo, cuando el Hipódromo de Palermo, en la órbita nacional, instaló las primeras maquinitas o slots mientras que en la provincia de Buenos Aires se negaba esa posibilidad a los hipódromos de La Plata, Azul y San Isidro. Por eso se pensó esta compensación, que va a los propietarios de caballos de carrera pero sirve para pagar todos los costos de cría y manutención de los pura sangre.
La sanción en el Senado se produjo en medio de protestas en las calles de La Plata. Desde las 9, trabajadores del turf se movilizaron sin éxito con el objetivo de torcerle el brazo al Ejecutivo provincial y evitar que la quita de subsidios a la actividad se apruebe en el recinto. En las ultimas horas también hubo protestas en la zona de Azul y sobre la ruta 8, a la altura de San Antonio de Areco.
TODOS JUNTOS DEFENDEMOS LA INDUSTRIA HÍPICA
Diputados y senadores de distintos bloques de la oposición defendemos la industria hípica y rechazamos el proyecto de la gobernadora Vidal que pretende quitar el apoyo a la actividad. https://t.co/iHxElzJKb6 pic.twitter.com/XbNMZNCJEZ
— Guillermo Escudero (@GEscuderoLP) July 10, 2018
Dentro del recinto, Teresa García, titular de la bancada de Unidad Ciudadana, fue la voz más crítica frnete a la incitaiva anunciada por Vidal hace unos meses. “Es una actividad productiva que genera empleo”, remarcó la senadora refiriéndose a la hípica. Luego preguntó quién se haría cargo de las pérdidas que podrían generarse si se sanciona la ley en Diputados. “Alguien tiene que pensar qué hacer con los 1500 variadores”, reclamó.
Ver: El día que Juan Carlos Bagó se quejó de la falta de seguridad jurídica
Roberto Costa, titular del bloque de Cambiemos, recalcó que la industria hípica “no va a cerrar”, ya que maneja niveles de dinero muy superiores a los 1.000 millones de pesos que están en juego. “No creo que por recibir el 10% menos, se vayan a acabar los 80.000 empleos”, sostuvo el legislador macrista.
La reducción del fondo que beneficia al turf desde hace más d e15 años está en el tapete desde febrero pasado, cuando el gobierno bonaerense redujo del 12% al 9% el porcentaje de recaudación de los tragamonedas que se giraba a la actividad. Con la iniciativa enviada por Vidal a la Legislatura, la aspiración oficial es que ese subsidio se achique a razón de 1% por bimestre, para quedar en cero en diciembre de 2019.
Informa La Tecla que “toda la oposición se mostró unida en los días previos, lo que genera interrogantes en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo necesita de votos de otras fuerzas para sancionar la ley. El Frente Renovador presentó un proyecto en minoría para prorrogar el subsidio hasta 2021 y reconsiderarlo en ese momento. Pero por ahora no tuvo eco”.
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]]>Nadie discute lamentáblemente si esas maquinitas deben ser prohibidas y erradicadas del país. Se discute en cambio si le corresponde a la actividad del turf seguir recibiendo unos 1.000 millones de pesos anuales, que son los que Vidal necesita para otras cosas.
Cuando lanzó su propuesta (quitar los subsidios a los hipódromos), la gobernadora preferida del macrismo encontró a la gran familia de la hípica desarmada y casi sin argumentos para hacer frente a una ofensiva que fue mediática antes que legislativa. Primero instaló el tema en lo de Lanata y después mandó el proyecto a la Legislatura, que así funcionan bien las cosas…
Luego de unos meses de conmoción, el sector de la hípica encomendó a la consultora de Orlando Ferreres y Asociados un informe sobre la situación real de la industria, y el por qué de su alta dependencia a los fondos que provienen de Lotería de la Provincia de Buenos Aires.
Puede descargar ese trabajo completo desde aquí
Bichos de Campo obtuvo una copia de dicho informe, elaborado con cifras finales de 2016 (de entonces son las últimas series completas de datos chequeables). Lo que surge a primera instancia de ese trabajo no es la postal que presentó la justiciera gobernadora Vidal: es decir que más o menos al subsidiar a los hipódromos se estaba entregando dinero a unos ricachones que criaban caballos de carrera y perdían el tiempo apostando su dinero.
Por el contrario, al parecer se está sosteniendo con esos aportes a una industria muy deficitaria, que a nivel nacional genera empleo para 81.700 personas.
“La industria hípica Argentina tiene bajo nivel de ingresos, es estructuralmente deficitaria y está caracterizada por desequilibrios en todos sus niveles. Los principales actores de la industria conviven con importantes pérdidas”, así de entrada comienza el informe de Ferreres y Asociados.
La Argentina, según este informe, es el primer productor de SPC (Sangre pura de carrera) en Sudamérica y el cuarto a nivel mundial. “La industria del caballo es generadora de empleo intensivo por excelencia, por su rol en actividades deportivas que de ella se desprenden, y por ser un segmento significativo de la producción agropecuaria, de la cual dependen 327.000 personas de forma directa e indirecta”. A esta cifra se llega sumando la cifra de empleos directos por cuatro integrantes promedio en cada familia.

“Un aspecto particular del empleo en la industria es la alta proporción de personal que trabaja en roles a tiempo parcial y no registrados, esto encaja con el objetivo de proporcionar oportunidades de empleo para ciertos grupos de población tradicionalmente menos propensos a incorporarse en el mercado laboral”, advierte el trabajo.
Ferreres comparó la política actual para el sector en la Argentina, que como suele suceder es la “no política” o al menos no una política consistente, con la de otros países. “Sudáfrica, Francia, Irlanda y el Reino unido conocen la importancia de la industria hípica y fomentan su desarrollo a través de diferentes formas como: desgravaciones impositivas, mejoras en los costos laborales, redes de comercialización y prestigio de una marca país de la industria”.
En este sentido, destacó que los países con mayor nivel de ingresos del turf son los que restringen otras formas de juego y le dan prioridad al turf, los que tienen buen posicionamiento de la marca y en los que el Estado fomenta la actividad.
La Argentina no pertenece a ese grupo de países sino que aquí no hay restricciones a otros tipos de apuestas, sino todo lo contrario; existe una administración descentralizada de la actividad; no hay buen posicionamiento de la marca; la industria es estructuralmente deficitaria, etcétera.
Así las cosas, mientras en los países que protegen a su hípica la recaudación por apuestas en las competencias hípicas constituye el 4,57% de la recaudación total del juego, en la Argentina esta cifra se reduce al 0,82%. “La diferencia se debe a que en Argentina no se han desarrollado las apuestas por internet y el simulcasting con commingle internacional”, afirma el trabajo. Desconocemos por completo con qué se come eso último.
En medio de la crisis lúdica, otras vetas del negocio tampoco son bien explotadas. De la producción local de 7.405 equinos al año (siempre tomando cifras de 2016), las exportaciones de SPC significaron ingresos por exportaciones por 3,56 millones de dólares
En esta industria renga de negocios, pero rica en trabajo, es dónde empieza a tallar el Estado. El Decreto 1170/92 del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, en su artículo 23, establece la creación del Fondo Provincial del Juego (FOPROJUE), que administra el Instituto Provincial de Loterías y Casinos. Dicho Fondo está conformado, esencialmente, con recursos provenientes de la explotación del Juego en la Provincia. Los hipódromos Bonaerenses reciben subvención a través del Fondo y se utiliza tanto para el pago de premios como para inversiones.
El hipódromo de Palermo, en cambio, depende de la Nación y recibe subvenciones de la explotación de las máquinas tragamonedas instaladas en su predio, algo que a los hipódromos bonaerenses les prohíben para que no compitan con los Bingos. Palermo recibe un 5% de la recaudación de los tragamonedas que operan en sus instalaciones., unos 200 millones de pesos en 2016.
“No existe en Argentina un marco regulatorio exhaustivo y único de hecho ni de derecho que integre y coordine todas las actividades del Turf a nivel nacional. Esta situación genera convivencia de diferentes condiciones comerciales e impositivas según la provincia, además de falta de reciprocidad entre las mismas”, explica Ferreres.

Veamos algunas conclusiones de este extenso trabajo:
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]]>Cuando uno escala posiciones en la política queda preso tanto de sus palabras como de sus omisiones. Le sucede cada vez más a menudo al ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere. Este domigo, un comunicado de prensa de su organismo lo mostró destacando la gran cantidad de empleos que genera el polo en el sector agropecuario. Pero el ministro, responsable de la política de fomento a la actividad hípica en el país, poco y nada dijo todavía de la situación de los criadores de caballos de carrera, que están en ascuas ante la iniciativa de la gobernadora María Eugenia Vidal para extirpar el Fondo de Reparación Histórica que permite el funcionamiento de los hipódromos bonaerenses.
Que Etchevehere haya hablado hoy de la importancia del polo no es llamativo y hasta es saludable. Participó este fin de semana (en Pilar, claro che) de la inauguración de la Expo Industria del Polo.
“Debemos potenciar a esta industria que genera más de 30.000 empleos de manera directa y 100,000 indirecta”, subrayó. Y recordó que “Argentina es reconocida internacionalmente por los deportes hípicos como el Polo y estos tienen una fuerte vinculación con nuestra cultura e historia”.
El comunicado oficial agrega, para dar idea de lo que se moviliza, que hay actualmente 395 Haras inscriptas, alrededor de 800 criadores y tres laboratorios de genética para clonación reconocidos. Los nacimientos de la raza Polo Argentino son alrededor de 3.000 al año.
Los políticos, ya se sabe, no dicen siempre lo que quieren decir. Se los debe interpretar e interpelarlos.
Una de las primeras cosas que hizo el ex ruralista al asumir su cargo fue participar de la ceremonia del Gran Premio Carlos Pellegrini, en el Hipódromo de San Isidro, uno de los que se ve más amenazados por la ofensiva de Vidal contra el fondo de unos 1.000 millones de pesos anuales que reciben los propietarios de caballos de carrera. Aunque todavía no envío el proyecto de ley a la Legislatura, el gobierno bonaerense ya anunció que quiere hacerlo desaparecer a partir de 2019, este año ya redujo las partidas en 300 millones de pesos e incluso la Lotería Provincial adeuda los últimos tres meses a esta actividad hípica, que está semiparalizada.
Ver : Golpe de Vidal a la actividad hípica: plantea quitarle todos los subsidios
Vale aclarar que este fondo nació a principios del siglo como compensación a una prohibición previa a los hipódromos bonaerenses de instalar máquinas tragamonedas, como sí tienen Palermo y los bingos de la misma provincia. Por eso se llama “de Reparación”. Claro que se puede -y se debe- revisar el mecanismo, sobre todo para que el dinero no quede en manos solo de los propietarios y se distribuya equitativamente en toda la industria turfística. Pero finalmente las carreras de caballos, que son un juego que tiene bastante trabajo detrás, son subsidiadas por unas maquinitas de mierda (siempre quise usar esa definición) que no generan nada más que adicción para muchos y riqueza para pocos, sobre todos si son amigos de los políticos.
Volvamos al ministro Etchevehere, sus palabras y sus omisiones. Desde que se desencadenó este conflicto con Leguizamo, solo y compañía, no hizo ninguna referencia pública sobre la importancia que tiene este segmento de la actividad hípica en la generación de trabajo en el sector agropecuario. Que debe ser tanta y tan importante como la que genera el polo.
Esta claro, a esta altura, que desde el edificio de Paseo Colón están evitando una confrontación directa con el gobierno de Vidal, la niña mimada de los macristas. A lo sumo, le tiran indirectas. “Etchevehere instó a continuar acompañando a un sector generador de empleo y visibilidad internacional para el país”, dice el comunicado sobre la exposición polítisca.
Mientras tanto, buenas fuentes nos contaron que la comisión de emergencia que armó la industria del turf para tratar de torcer esta historia se viene dando golpes en la cabeza cada vez que intenta sentarse a dialogar sobre el tema con el gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
En especial se golpea contra el principal responsable de redactar el proyecto de ley para quitarle financiamiento a los hipódromos (salvo a Palermo, que tiene sus slots), el ministro de Economía provincial Hernán Lacunza. El funcionario ya ha sido protagonista de varios cruces con dirigentes del sector agropecuario. “El tipo nos menosprecia y nos dice en la cara que ni siquiera nos quiere escuchar”, se lamenta uno de los que lleva el peso de esas gestiones.
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Desde hace unas semanas la hípica está en alerta pues se ve amenazada por una ofensiva del gobierno de María Eugenia Vidal sobre los hipódromos bonaerenses, que financian buena parte de su actividad con recursos de un fondo de reparación de unos 1.000 millones de pesos anuales, que surgen de la recaudación de las máquinas tragamonedas instaladas en los bingos de la provincia.
El empresario escribió una larga carta sobre este asunto que fue leída en la Expoagro 2018 por César Valle, el director general del Haras Firmamento, del cual Bagó es propietario. Allí se planta en defensa de los recursos que Vidal recortó este año para financiar la actividad hípica y que la Provincia quiere absorber por completo con la reforma de la ley que determina que parte de los fondos generados por los Bingos y los tragamonedas sean utilizados para financiar la cría de caballos de carrera.
Ver: Golpe de Vidal a la actividad hípica: plantea quitarle todos los subsidios
“La actividad hípica tienen distintos tipos de inversiones productivas en nuestro país, que se verán afectadas si se modifica la Ley Nº 13.253. Argentina rompería la seguridad jurídica que, entendemos, sería de gravedad, cuando queremos atraer inversores con el fin de desarrollar el país y combatir la pobreza”, advierte Bagó en esa carta.
En la presentación que los defensores de la actividad hípica realizaron en la muestra agropecuaria se destacaron varios datos en defensa del sector. Por ejemplo:
Luego, en su carta, Bagó recuerda que la Ley Nº 13.253, llamada “Ley del Turf” o del Fondo de Reparación a la actividad hípica, “es bien clara en cuanto que no se nos otorga ningún subsidio sino que nos acuerda un porcentaje sobre lo recaudad por los Bingos por el daño que nos han causado”.
“Si la Provincia necesita esos fondos, hubiera sido más justo aumentar el canon que pagan dichos establecimientos, que no aportan nada productivo, y no bajarnos el % del mismo al 9%, para una industria que tiene cerca de 200.000 puesto de trabajo y por ende casi 500.000 personas que viven de ella”, añadió el empresario.
Según Bagó, “en cantidad de ocupación hemos superado la industria automotriz que cada día está más robotizada. Más del 80% del personal ocupado, reside casualmente en la Provincia de Buenos Aires”.
De todos modos, el empresario de laboratorios deja lugar a una autocrítica para la hípica. “Debemos ser conscientes que dentro de nuestra industria no contamos con un liderazgo que integre a todas las partes que la comprometen. Partes, dicho sea de paso, atomizadas en demasía; tenemos dos Sociedades de Criadores, dos Sociedades de Propietarios, el Jockey Club y siete gremios. Todo eso, ¿para qué? Para contemplar el espectáculo bochornoso de meses atrás con suspensión de carreras”.
“Tenemos que cambiar nuestra dialéctica y emplear más sentido común, organizarnos de manera constructiva para dar un ejemplo de convivencia, fundamentalmente a la sociedad, que ya tiene una imagen nada buena de nosotros”, agregó Bagó, que además rclamó “eliminar los casos de doping que tanto mal nos causa interna e internacionalmente, todo por la viveza criolla que no nos ayuda nunca para nada”.
Ver: Osvaldo Rasines: “No puedo aceptar que se trate a la hípica como al narcotráfico”
En el documento presentado en la Expoagro se analizaron los casos de diversos países productores de caballos que sí reciben ayuda de sus respectivos Estados: Estados Unidos, Australia, Irlanda, Francia, Sudráfrica, Japón, Dubai y hasta Uruguay o Chile.
“Mientras todos estos países han apoyado la actividad hípica, la cual se ha reactivado, nuestra industria se encuentra en una crisis en la que se están liquidando los haras (como por ejemplo, dos de los principales como La Biznaga y La Esperanza) y los demás están haciendo importantes reducciones de sus planteles, como fue el caso de La Quebrada”, se advirtió.
“Es por ello que pedimos a las autoridades de la Provincia de Buenos Aires y de la Nación que recapaciten y que entiendan que el Turf no sólo es juego, sino que es una industria agropecuaria que nace con la cría del SPC. Y aconsejamos, para un mejor funcionamiento, pasarlo del ámbito de las Loterías a otro afín a la producción”, se reclamó.
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]]>La entrada Un empresario amigo de De Vido pagó una suma récord por un caballo de carrera se publicó primero en Bichos de Campo.
]]>Se trata del empresario santafesino Roberto Vignati, a quienes muchos apuntan como probable “testaferro” del ex poderoso ministro de Planificación. En rigor, este joven y sus hermanos se enriquecieron velozmente a partir de su irrupción en los negocios con Venezuela y gracias a su buena relación tanto con De Vido como con el ex presidente Hugo Chávez y su familia. Una investigación publicada por Clarín muestra hasta donde creció la fortuna de los hermanos Vignati, oriundos de la localidad de Artega.
Vignati, dueño del stud Juan Antonio, compró esta semana por 3.040.000 pesos, unos 200 mil dólares, la potranca “City and the Sex”, que es hija de dos ejemplares de gran reconocimiento en el mundo del turf (Equal Stripes y City Tune). La suma pagada por Vignati en la Gran Venta Estrellas del Haras Abolengo, realizada en el lujoso Tattersall del Hipódromo de Palermo, resultó ser el nuevo récord nacional en un remate público. La crónica de esa noche puede ser leída en Turf Diario.
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